Empezando el cuarto mes de Pixels Mil, he jugado a un buen puñado de juegos antiguos, de esos que dejé a medias y ahora gracias a los emuladores y su capacidad de guardar partidas he podido terminarlos.
Y me he dado cuenta de una cosa. Jamás me encontré con ningún bug.
Ni uno. Antes de que alguien replique, no digo que no los hubiera, sinó que no eran tan evidentes y tan fáciles de detectar como en la actualidad.
Vale que ahora los juegos son más complejos, más extensos, las 3d y sus sistemas de colisión son más delicados etc, etc, etc, pero a mi lo que me da la sensación es de que están inacabados.
Antes me quejaba de no encontrar esos fallos de los que todo el mundo hablaba y ahora no hago más que toparme con ellos.
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| Torticulis in extremis |
Con la excusa de internet, las compañías se acomodan y nos pulen el juego mediante parches. A veces muy pequeños, otros tantos del tamaño de Gigas.
En estas lineas intentaré replantear la situación desde todos los puntos de vista que se me ocurran y a ver si así consigo llegar a una conclusión objetiva (y sin cabrearme, si puede ser...)
Después del salto: