domingo, 2 de agosto de 2015

"Sigues con los muñequitos?"


Este post lo escribí en las navidades de 2014. Ha estado en borrador largo tiempo y me he llevado una sorpresa al redescubrirlo. Me parecía interesante compartirlo con vosotros ya que sigue teniendo el mismo sentido que cuando lo escribí así que espero que os guste.

En estas fechas en donde te reúnes con toda la familia después de tanto tiempo, con algunos miembros a los que no ves habitualmente, siempre acaba surgiendo la inevitable y necesaria pregunta;  "como va todo?". Mi tía, sin maldad alguna, me hizo una pregunta que me hizo reflexionar: "Aún sigues con eso de los muñequitos?". Se refería a mi actual trabajo en Halfbrick Spain en donde estoy a punto de cumplir el año (de ahí una de las razones por las que ando con tan bajo ritmo bloguero).




Después de asentir siguió un "y te pagan?". Digo que fue sin maldad porque aunque a veces se me olvide, mi tia al igual que la mayoría de los de su generación, siguen viendo al videojuego como algo anecdótico, no como algo que te de para comer y mucho menos como una profesión a pesar de que la industria se haya adueñado del gran público.

Me hizo gracia y me quedé pensando un poco en cuando era un renacuajo y en como me veía yo mismo dentro de este mundo del videojuego.





Al igual que la mayoría de vosotros, me crié en un mundo sin móviles ni internet, con la única información sobre videojuegos que extraíamos de las revistas. Información enfocada a los niños, target principal de la industria por aquel entonces. Eso se traduce en textos divertidos con poca información útil pero con un hype descontrolado que hacía que nos montáramos películas sobre como iba a ser ese juego del que solo veíamos un par de pantallazos.

A medida que pasaban los años uno se veía en la obligación de decidir que quería ser de mayor. Siempre he envidiado a los que han descubierto su vocación desde bien jóvenes pero no fue mi caso. En cierto punto decidí ser informático, con todo lo abstracto que suena el concepto. Informático. Esa decisión me ahorró volver a pensar en el tema en los años venideros.

Cuando llegó la hora de ir a bachillerato tampoco volví a pensarlo. La rama del tecnológico era lo más cómodo para seguir ese objetivo que me había marcado años atrás. Pero llegó el día en el que en clase nos preguntaban a que queríamos dedicarnos para poder asesorarnos y orientarnos de cara a la univesidad. Ese dia fue terrible porque cuando me tocó el turno no me salió la coletilla que tanto tiempo me repetía sino que me quedé en blanco, rollo revelación. Qué era "informático"? quería ser programador? arreglar ordenadores? montarlos? No sentía curiosidad por nada de eso, en realidad mi relación con los ordenadores se basaba casi estrictamente en los videojuegos. No me gustaba la informática, me gustaban los videojuegos.


"Computer of the Dust" de "Skeddles"


Mi mundo se desmoronó. Siempre había tenido ordenadores en casa y siempre tuve curiosidad por los videojuegos, por sus músicas y por todo lo relacionado con el mundillo. Siempre que podía, sacrificaba esas monedas de las recreativas para comprarme otra revista. Me encantaban y tengo el desván de casa de mis padres lleno de todas ellas (algún día os las sacaré de ahí, lo prometo XD).

Eran otros tiempos, vivía (vivo y espero, viviré) en un pueblo. Zervio me dijo una vez que aunque no nos diéramos cuenta, la mentalidad allí siempre fue distinta. Quizás ahora no lo notamos gracias a la era de la información en donde estamos todos conectado pero en realidad, en una zona de industria y turismo, pocas alternativas sonaban a trabajo de verdad. La información sobre la industria no era  tan accesible y no había educación que abarcara estos temas. "Que quieres hacer?" no lo sabía. Dedicarme al videojuego era un concepto tan confuso como fantasioso para mí, a la altura de "quiero ser cantante" o "quiero ser actor". No es que no fuera posible, quizás solo difícil pero seguía desinformado, eran otros tiempo y no hubiera sabido como enfocarlo de cara a mis padres. Ellos siempre quieren lo mejor para sus hijos, y un trabajo "de verdad" lejos de las nubes es la garantía de la prosperidad.

Todo es cuestión de actitud. De haber sido más despierto me hubiera puesto a programar por mi cuenta, a dibujar sin parar o a analizar los juegos de un modo más profundo. De haber sido más impulsivo o decidido, hubiera buscado bajo las piedras, me hubiera movido donde hiciera falta pero no fue así. Con el tiempo estudié para técnico de sonido y la música electrónica siempre me ha acompañado y me ha hecho sentir cosas fantásticas.


"Retro Synth Pixel Art" de "Metin Seven"


He trabajado en infinidad de sitios. Infinidad. Os ahorro esta parte de la historia y me remonto hasta hace unos años. Gracias a este blog me surgió la oportunidad de colaborar en algunos proyectos con Kotai, más adelante el primero remunerado, que no llegó a lanzarse,  y tiempo después le siguieron algunos más con la ilusión que eso me supuso. No dejó de ser un hobby con el que me sacaba algún dinero extra pero sin intención de pagar facturas.  Me lo paso realmente bien con ello.

Pero hará un año surgió la oportunidad de que ese hobby pasara a ser trabajo. Pasar de cero a cien y de trabajar sólo y a mi ritmo a trabajar con  profesionales que llevan media vida en esto de los videojuegos. La analogía que siempre hago es la de haber montado un pequeño muro con unos ladrillos y algo de cemento y de repente plantarme con un plano y montar una casa entera, con su instalación eléctrica, sanitarios y demás. Ha sido asimilar muchas cosas nuevas, ponerse al día a marchas forzadas y aprender a un ritmo endiablado. Sin duda, decir enriquecedor es quedarse corto.

"Sigues con los muñequitos?". Es curioso como se suceden los acontecimientos y como si uno se para a pensar en como han transcurrido los años, todo parece encajar como por arte de magia. Todas las casualidades se convierten en causalidades cuando consigues poner en orden los recuerdos. Quien sabe si esto es algo excepcional y puntual en mi historia o solo el principio. Lo único que sé es que por una vez en la vida, y aunque algo tarde, sé donde quiero estar.

Sigo con los "muñequitos" tita, y espero no dejarlos nunca.


4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. XD

    Conocía esta refelxión. Ha pasado ya algún tiempo desde que me lo comentabas...

    No hay mucho mas que añadir.
    Solo citaré a una buena amiga muy sabia que me dijo una vez:
    "Ser artista y vivir de ello en España, es como ser marciano."

    Salvo excepciones en lugares donde la mentalidad es cosmopolita, no puedo mas que suscribir lo dicho

    ResponderEliminar
  3. Un artículo fantástico por todo lo que cuentas, por la reflexión que haces, por cómo comentas que veías el panorama de pequeño y como ves las cosas hoy relativas a esta profesión y, sinceramente, después de leerte me alegro de que te hayas podido dedicar al fin a ello, enhorabuena... Y también por tu artículo.

    ResponderEliminar
  4. gracias por tu articulo, en cierto modo me da ciertas energias, soy un musico-diujante-guionista autodidacta que apenad va a cumplir los 19 años, por mi cuenta he aprendido y absorbido de forma obsesiva todo lo que he podido desde hace mucho, y ahora quiero plasmar todo eso en el mundillo del juego indie, un abrazo grande desde el sur del mundo! tu blog es fantástico

    ResponderEliminar

Gracias por comentar!

Quizás también te interese...